Ruta de la montaña en el centro de México

Mineral del Chico

Montaña frente a Mineral del Chico

Para aquellos que gustan del campismo y del turismo de aventura o alternativo, varios rincones del estado de Hidalgo han sido desde hace décadas sus sitios favoritos. Su clima, sus parajes boscosos, sus pueblos pintorescos y sus bellezas naturales invitan a escaparse de las grandes urbes, aunque sea por un par de días, para ir a su encuentro.

Partiendo de la Ciudad de México, con dirección a Pachuca nos desviamos hacia Teotihuacan para caminar un rato, subirnos a una o dos pirámides y ver alguna de las novedades que siempre suele ofrece esta impresionante ciudad Mesoamericana.

Ya con un poco de historia en sus mentes, continuarán rumbo a Pachuca y de ahí a Real del Monte, que es parte de la ruta que van a recorrer durante algunos días. Luego de saborear unos ricos pastes, especialidad gastronómica de Hidalgo, recorrer sus callejuelas, disfrutar de sus pintorescas construcciones y de visitar alguna de las minas o el panteón inglés, tomando la misma carretera 105 y más adelante la desviación a la derecha, llegarán a Huasca.

Huasca es uno de esos pueblos que ha conservado su ambiente provinciano. Caminar por sus calles empedradas y sentarse a descansar en la plaza principal es una experiencia muy reconfortante, aunque también se puede pasear en bicicleta. De aquí se podrán trasladar a San Miguel Regla donde hay un hotel muy recomendable en lo que fue una de las haciendas del Conde de Regla.

Más tarde continuarán sus exploraciones y tomarán la dirección de Santa Maria Regla donde podrán llegar en coche, en bicicleta o caminando. Parte del recorrido en Santa Maria Regla incluye otra de las haciendas del Conde de Regla y, por el río, la obligada visita a los sorprendentes prismas basálticos.

Después se dirigen a Mineral del Chico y su parque nacional. Hay dos opciones para llegar a este pueblo: por un entronque de la misma carretera 105 o por la ciudad de Pachuca. En ambos casos el camino es sinuoso, pues hay que subir la sierra. Mineral del Chico es otra pequeña ciudad de sabor provinciano y muy pintoresca.

Sus calles empinadas, la irregular urbanización y las casonas de antaño los harán disfrutar de este pueblo típicamente minero que se fundo y creció gracias a la avidez española por las riquezas naturales. Aquí hay un par de hoteles y otros tantos hospedajes, además de que se puede acampar en los alrededores.

En la cercanía de la ciudad se encuentra el Parque Nacional El Chico, que fue el primero en su genero que se estableció en México en 1898. Ahí se pueden organizar caminatas, días de campo y recorridos en bicicleta, además de darse un buen chapuzón en el río. Asimismo, para quienes gustan de la escalada o del montañismo, este parque ofrece un sinfín de opciones.

Por tratarse de un área protegida, hay que respetar y seguir las indicaciones, no dejar fogatas encendidas ni cazar animales. Así, luego de haber disfrutado de un excelente fin de semana, podrán tomar el camino del regreso a la Ciudad de México con muchos recuerdos de esta muy bella parte de la República Mexicana.

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