Visita al Parque Nacional Cumbres del Ajusco

Parque Nacional Cumbres del Ajusco

La fauna y flora de La Ciudad de México, sin duda puede considerarse uno de los espectáculos naturales más anhelados por curiosos turistas en busca de conocer cada rincón autóctono que dicha región puede ofrecer. El Parque Nacional Cumbres de Ajusco es considerado actualmente, y por cierto desde sus más remotos comienzos (23 de septiembre de 1936) uno de los parques nacionales más conservados y mejor establecidos de La Ciudad de México.

Zonas boscosas conformadas con diversas especies de pinos, encinos, y algunas que otros pastizales han de ayudar a la formación de bellos y exóticos paisajes naturales capaces de cautivar incluso hasta el ojo más desprevenido.

Por otra parte, aunque sus bosques actualmente se encuentran amenazados por el crecimiento urbano, el cual de hecho se ha extendido sin control sobre sus partes bajas, de todas formas el fenómeno que Ajusco ha causado desde mediados del siglo XX ha de ser la importante razón por la que dicho parque sigue posicionado como uno de los más importantes y uno de los más conservados a pesar de sus peligros.

Por otro lado, aunque el clima no siempre es uno de sus encantos más favorables, los turistas de todas maneras no desaprovechan la oportunidad de disfrutar dichos paisajes. Cabe destacar que considerando su altura y ubicación se pueden encontrar tres tipos diferentes de climas; uno templado, el cual ofrece lluvias de verano principalmente, el templado con lluvias todo el año, y por último el esperado clima polar que habita en las grandes alturas, fundamentalmente superiores a los 3.000 msnm, presentando además nevadas de invierno por meses, como bajas temperaturas.

Nos queda mencionar simplemente la ubicación de dicho parque y como acceder a él específicamente. Entonces, el acceso a esta porción de La Ciudad de México generalmente se realiza por la popular carretera llamada Picacho-Ajusco, esta logra originarse a la misma altura de la vía rápida. También es posible sin embargo disponer un acceso desde el mismísimo Estado de México, desde su parte central, en donde se llega a destino por la carretera conocida como Chalma, conectada a su vez con La Ciudad de México.

Y por fin llegamos a lo que verdaderamente interesa, sus actividades recreativas, y los diferentes tipos de deportes extremos que pueden disfrutarse en dicho parque natural. De esta forma, muchos de los visitantes que llegan por primera vez, acuden a diferentes lugares los fines de semana, ya sea para desayunar en los tradicionales puestos de cocina mexicana situados sobre la carretera Picacho, o simplemente para poder apreciar desde la distancia específica una excepcional vista de toda la ciudad, como el valle completo, motivo por el cual muchos de dichos turistas son atraídos.

Es posible practicar el senderismo, alpinismo, excursionismo, e incluso algunos jóvenes en busca de su espíritu explorador se instalan con sus carpas en el mismo lugar por todo el fin de semana. Para terminar, los deportes extremos no pueden ser olvidados en un paisaje como este. De hecho es posible la renta de cuatrimotos, y sobre todo la practica de gotcha. Sin duda se ofrece el mejor territorio de toda Latinoamérica para efectuar dichos deportes.

Foto Vía: ppdakar.

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2 comentarios

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  1. Carlos dice:

    Chévere!!

  2. JOSUE PEÑA dice:

    como llego de la zona de texcoco edo, de mexico a ajusco!!

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