Gastronomía yucateca, prehispánica y colonial

comida yucateca

Alguna vez conocida como la tierra del faisán y del venado, carnes que hoy fueron suplantadas preferentemente por la del cerdo, la gastronomía de la Península de Yucatán está considerada entre la mejor cocina mexicana.

La misma tiene un influencia prehispánica y colonial, la cual puede resumirse en la fortaleza de sus sabores, como así también en la utilización de picantes y verduras, además de una gran presencia del maíz.

Durante algún tiempo este territorio fue de muy difícil acceso debido a los pocos caminos que la unían con el resto del país. Sin embargo, como tenía puertos, esto posibilitó que se llevaran adelante tratados comerciales fundamentalmente con Europa, Nueva Orleans y Cuba, situación que influyó para que los sabores se vieran invadidos por gustos extranjeros, generándose una interesante mezcla. Allí aparecieron, entonces, varios ingredientes aportados por los navegantes de diversas latitudes.

Especias como el orégano, la cebolla morada, la pepita de calabaza, la pimienta negra, el chile dulce, la lima, la naranja agria, el achiote, el habanero, el chile xcat y el cilantro son algunas de las que se fusionan con los diversos alimentos. Precisamente un ingrediente básico de esta gastronomía es el recado, que no es otra cosa que el condimento.

Hay diferentes tipos de recados y el más común es el rojo, que es el que se usa para la mayoría de los platillos tipo pibi, pero además está el recado negro o el recado de bistec, utilizado para preparar el reconocido escabeche oriental.

La gastronomía de Yucatán cuenta con varios platos regionales, donde sobresale el chilmole, que es un pavo en relleno negro; el pescado tikinxic, marinado y envuelto en hojas de plátano, asado y servido con salsa de chile habanero y tomate; o también las papadzules, que son tortillas rellenas de huevo duro, salsa de pepita de calabaza y que están cubiertas con salsa de tomate y chile habanero. Otros platillos son el poc-chuc, los panuchos, la sopa de lima o el queso relleno.

Para tener una buena cena yucateca, todo esto se puede acompañar con una horchata de arroz, un agua de chaya con limón o una de lima, de naranja agria o de pitahaya; o si no para quienes gustan de un aperitivo, se puede tomar un xtabentún también conocido como el licor de los dioses. Si se quedó con hambre, de postre pueden pedir cocadas o el caballero pobre, destacándose que la mayoría están elaborados con frutas de la región, como el dulce de papaya, de ciruela, nance o ciricote.

Foto vía: Viajeros

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