Templo de Santa Prisca, en Taxco de Alarcón

Templo de Santa Prisca

Considerado un prodigio de arquitectura, escultura y pintura, el Templo de Santa Prisca fue construido con una notable rapidez para la época en que se lo emplazó: entre febrero de 1751 y diciembre de 1758, aunque esto es más una leyenda que una realidad, ya que se desconoce el tiempo real.

Obra debida al aporte del empresario minero José de la Borda, los historiadores señalan que por la velocidad con la que fue erigido es que se consiguió esa unidad de estilo y su equilibro de formas. A decir de Francisco de la Maza, esta construcción es “el ejemplo más completo de barroco mexicano”.

El Templo de Santa Prisca se encuentra ubicado sobre un pendiente de la ciudad de Taxco de Alarcón, al norte del estado de Guerrero. Edificación imponente, sobresalen además su fachada y sus torres gemelas que se combinan con la cúpula ochavada, la cual se encuentra cubierta de azulejos de talavera y que está rematada con una linternilla. La obra tiene una planta principal y una nave lateral, donde se ubica la capilla para el altar de las ánimas.

Para destacar la importancia de esta obra en el momento en que fue terminada, hay que señalar que entre 1758 y 1806 Santa Prisca fue el edificio más alto de toda la República de México. Luego, sería superado por el Templo de Nuestra Señora del Carmen. En este lugar daba misa el sacerdote Manuel de la Borda, que era hijo del empresario benefactor, citado anteriormente. Para su emplazamiento fue convocado el arquitecto francés Diego Durán y el español Cayetano Sigüenza.

Otra de las singularidades de esta construcción son sus nueve retablos, lo cuales continúan la línea del barroco novohispano de mediados del siglo XVIII. Sobre los retablos, decir que el mayor está dedicado a la Purísima Concepción y a los santos patrones de Taxco, que son Santa Prisca y San Sebastián. Por otra parte, también están los que se encuentran en las capillas, uno dedicado a la Virgen de Guadalupe y otro a la Virgen del Rosario.

Tampoco se puede dejar de mencionar los detalles del órgano que se encuentra en el interior y el púlpito, hecho en maderas preciosas. Lo curioso del púlpito, y del templo en su totalidad, es que se conserva en un perfecto estado, casi igual que al momento de su inauguración. Finalmente, destacar los lienzos realizados por el pintor Miguel Cabrera, los cuales fueron restaurados y pueden ser visitados en esta sede religiosa.

Foto vía: Skyscraperlife

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