Atolinga, turismo para gente tranquila

Atolinga

Si busca un destino que reúna historia, pero a la vez gran tranquilidad, alejada de los grandes complejos turísticos, su lugar es Atolinga. Esta localidad, que forma parte del Estado de Zacatecas, fue habitada en el pasado por comunidades aborígenes y posteriormente recibió la colonización de los españoles.

Con el tiempo se ha consolidado como un destino donde los visitantes pueden tomar contacto con el México más profundo y vinculado con sus raíces.

Como decíamos, es uno de los 58 municipios que conforman el Estado de Zacatecas, más precisamente en la parte sur del mismo. En cuanto a su orientación geográfica, Atolinga está bordeado por los municipios de Tepechitlán y Florencia de Benito Juárez. Hay que aclarar que desde las primeras décadas del siglo XIX que recibió la denominación de Municipio.

Básicamente se trata de una localidad bastante despojada, tanto es así que por ejemplo no hay museos en su territorio. De todos modos hay algunas cosas para visitar y recorrer, que mantienen su encanto: por ejemplo está el templo de San Cayetano, que confirma la vinculación de los mexicanos con la religión. Otros lugares para conocer por su belleza son el obelisco del jardín municipal y también el edificio que compone la Presidencia Municipal.

Por otra parte, Atolinga tiene sus bellezas naturales. Una de ellas es el más que atractivo parque recreativo Los pinitos, pero también están las cascadas de los saltos con su imponente aspecto. Para los fanáticos de la naturaleza, otra opción es visitar el monte del molino y de Anacasquilco, y entre los centros turísticos recomendar panorámicas como las del Cañón de Bolaños.

Sobre la actividad cultural, resaltar lo que ocurre entre el 29 de julio y el 7 de agosto con las celebraciones por el patrono de la ciudad, que es San Cayetano. Durante esos días se reciben muchas visitas, especialmente los paisanos de la región que vacacionan luego de un año de mucho trabajo. Una de las actividades principales es recorrer el jardín con el tradicional tamborazo. El 7 de agosto hay un gran baile, que concluye la feria vacacional.

Mientras tanto la celebración más antigua, con más de dos siglos de historia, es la Pastorela que se lleva a cabo cada 25 de diciembre. La misma es una escenificación que tiene como centro la devoción y la fe religiosa, y que se lleva a cabo con actores. Se reciben muchas visitas esos días, que culminan con la quema de los siete vicios y el tradicional castillo.

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1 comentario

  1. M.A.A.A. dice:

    No hay nada en Atolinga ;)

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