El Parque Nacional Nevado de Colima y su volcán

La República de México tiene un territorio enorme, con diferentes climas y cuestiones medioambientales lo que permite que el turismo disfrute de diferentes experiencias según el lugar del territorio donde se encuentre.

Uno de esos lugares, en Jalisco, es el Parque Nacional Nevado de Colima, una extensión de 9.375 hectáreas que fueron declaradas en 1936 por el Gobierno como parque nacional. Para los que quieran visitarlo, deben saber que allí existe lugar para estacionar y también cabañas para hospedarse.

Como para ubicarlo geográficamente, este territorio natural está ubicado entre los límites de los estados de Jalisco y Colima, y como dato más singular -y que le da razón de ser- hay que señalar que el parque es el lugar que alberga el Volcán de Colima, del cual termina tomando su nombre: en los últimos años este retomó su actividad, por lo que se ha restringido el paso a los visitantes en algunas zonas. Más allá de que quien lee se lo imagine, se trata de un lugar paradisíaco y que ofrece una postal imponente.

De todos modos hay que señalar, a manera de alerta, que en la actualidad el Parque Nacional Nevado de Colima está sufriendo algunas plagas y enfermedades forestales que han ido dañando la flora del lugar. Esto en cuanto a lo natural, mientras que la mano del hombre también hace daño con algunos incendios forestales y la tala indiscriminada que no puede ser controlada por el Gobierno.

Igualmente es un paraje increíble, y en sus amplios bosques nos encontramos con pinos, encinos y otras especies arbóreas, principalmente en las montañas. En lo que sería la base, aparecen más constantemente el musgo, el senecio, la salvia, entre otras especies. También hay muchas plantas y ni qué decir de las especies animales, con venados, colibríes, mapaches, ardillas, pericos y linces rojos, aunque la fauna es extensa. No obstante hay que resaltar al chipe rojo, un ave que ha sido elegida como símbolo del parque.

Para los visitantes señalar que existen en este lugar tres tipos de climas, que van del frío al tropical, pasando por el templado. Las temperaturas más altas se dan entre abril y mayo, con máximas de hasta 34°C. Esto no impide que muchos se dirijan hasta aquí para realizar montañismo, excursiones o alpinismo, ya que las actividades recreativas y los deportes extremos son dos cosas que le aportan mucha actividad y movimiento de turistas.

Foto vía: Skyscrapercity

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